Poetas AA Juana Díaz

El equipo más tradicional del béisbol AA, fundado en 1936
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La Época de La Federación de Baseball Aficionado; década del 1970...

Llegada la década de 1970, llega con ella una serie de cambios significativos en el Baseball AA y el equipo de Juana Díaz. El Lcdo. Osvaldo L. Gil obtiene mediante votación la presidencia del Circuito; y en una de sus primeras gestiones sustituye el Circuito de Béisbol por La Federación de Baseball Aficionado de Puerto Rico y la afilia al Comité Olímpico del país. De igual manera que el Presidente Gil venía con nuevas ideas y nuevos bríos, así también el equipo de Juana Díaz. El periodista Luis Varela es quien primero llama al equipo “Los Poetas de Juana Díaz “ en alusión al Poeta Nacional Luis Llorens Torres.

Es en ese momento que un nuevo núcleo de deportistas juanadinos decide rescatar la ya maltrecha franquicia del equipo de béisbol y darle no solamente un nuevo enfoque, sino devolverla al sitial que le correspondía como una de las franquicias fundadoras del Béisbol en Puerto Rico, una que nunca abandonó la competencia a pesar de la guerra, y que resultó ser un equipo ganador durante toda esa trayectoria; más aún era el equipo del país donde todo pelotero deseaba participar por la trayectoria y el orgullo competitivo.

Comenzando con el año 1971, nos encausamos en un proyecto que establecimos @ diez años. Lo primero re-estructurar el equipo; aunque ya era algo tarde por cuanto el torneo estaba próximo a comenzar. Decidimos llenar algunas vacantes con personal nuevo y evaluar el torneo sobre la marcha para ya ir planificando el siguiente año. Para sorpresa nuestra, pero más para nuestro júbilo, ese mismo primer año quedamos campeones de la Sección Sur. Juana Díaz regresaba a un Carnaval de Campeones después de más de diez años de espera, la fanaticada regresó al parque, y ya nuestra intención se proyectaba viable y real. Aún cuando luchamos como buenos caímos ante aquel tremendo trabuco de Manatí comandados por Rubén Valdez y Volanta Rodríguez quienes eventualmente derrotaron al Rio Piedras Goya de Caguitas Colón y Carlos Lowell proclamándose campeones estatales. Llegamos terceros en Puerto Rico...

Ya para el 1974 entendíamos que habíamos realizado suficientes ajustes para reclamar ese campeonato; un buen núcleo de jugadores jóvenes y una magistral dirección. Pero esta vez se nos atravesó en el camino el equipo de Sabana Grande de Alcides Curet, Héctor Ayala, Wito Cardona y Witito Martínez quienes nos derrotaron en una última entrada de un séptimo juego en el Parque Montaner. Eventualmente derrotaron al equipo Fajardo de Agustín Gotay y Kercadó proclamándose campeones estatales. Otra vez terceros...

Esos años del 1971 @ 1975 nos enseñaron que si bien es cierto que hace falta las energías y el arrojo del atleta joven, no es menos cierto que también hace falta los acertados consejos y la sabiduría del atleta veterano. Así que no esperamos mas...
Para la temporada de 1976 adquirimos varios veteranos valiosos para nuestro equipo, Jimmy Mercado, Miguel Mangual, Guillo Roque, y Angelito Villot, que en unión a los ya establecidos Rogelio Negrón, Tony Cruz, Nego González, Johnny Vega, Julio Claudio, Idel Vázquez, Alberto Vázquez, Carlos Márquez, Arturo Cintrón, Alberto Ventura, Georgie Cruz, Jimmy Ortíz, Axel Vega, Indity Ortíz, y otros, literalmente nos adueñamos de la Sección Sur cuando jugamos para el mejor promedio de toda la Federación con un 22 - 6, a sólo un triunfo de establecer una nueva marca. Fue un equipo de mucho carreraje y dos grandes fanáticos, Juan Cintrón y Antonietta (QEPD), instituyeron la era de “Los Caballitos”.

“ Vamos pa’ los caballitos
mira como corren !
Cinco centavos, una carrera...”
Ahí Manchaito, Ahí

Derrotamos al siempre aguerrido equipo de Peñuelas de Luis Torres y Luis Rivera, durante la serie semifinal en cuatro partidos, y nos enfrentaríamos al Santa Isabel en la final seccional. Si interesante y dramática fue la semifinal, ésta superaría todas las expectativas. Con la serie al frente 3 x 1 entendimos que no deberíamos fallar e hicimos todo tipo de preparativos para celebrar otro campeonato seccional. Comenzaron lanzando Ángel Márquez por Santa Isabel y Rogelio Negrón por Juana Díaz; el juego se mantuvo empate hasta que Márquez fue relevado por Félix Malavé en la séptima entrada y Rogelio Negrón por Tony Cruz en la entrada 17. Tony no trajo su mejor repertorio y Santa Isabel le anotó dos carreras al abrir la entrada 18; ya habían transcurrido cinco horas y media de juego, habíamos utilizado nuestros dos lanzadores de cabecera, y empezó a agobiarnos la preocupación del juego vespertino. Pero es aquí donde el libreto se desarrolla; después de un out, Indity Ortíz pega hit al central, Jimmy Mercado le imita anotando Indity y en conteo de 1 - 1, Julio Claudio le pega un espectacular cuadrangular a Malavé de aproximadamente 450’ para dejar a Santa Isabel en el terreno y Juana Díaz obtiene su tercer título seccional en seis años.

Y como reza el dicho, a la tercera va la vencida, en este tercer intento veníamos con una motivación adicional; vengar la derrota ante Sabana Grande de 1974, y finalmente ganar un torneo estatal. Derrotamos decisivamente a Sabana Grande y Cayey en el Carnaval del Sur y ahora sólo necesitábamos vencer a Vega Baja en el Norte. Dividimos honores en Vega Baja y les derrotamos dos veces en Ponce. En uno de esos partidos Vega Baja reclamó una interferencia de nuestro dirigente Wito Conde en tercera base que el árbitro cantó a favor nuestro. Pero, en una vista en la Federación se revocó la decisión del árbitro y hubo que continuar el juego bajo las mismas condiciones. Vega Baja tuvo que volver al Montaner y el juego duró exactamente un bateador mas, y Juana Díaz volvió a ganar. Con la serie 3 x 1 a nuestro favor nos presentamos al quinto juego en el estadio de Guaynabo respaldados por una cantidad increíble de fanáticos. Percibí que finalmente lo lograríamos. Y sí lo hicimos, pero en una victoria por confiscación porque el equipo de Vega Baja no se presentó. Año 1976 obtuvimos nuestro Quinto Campeonato Estatal, pero no me supo igual. Habíamos imaginado muchas posibilidades, un jonrón de Julio Claudio, unos nueve ceros de Rogelio Negrón, un robo de base de Jimmy Mercado, qué se yo cuantas otras cosas, pero nunca una confiscación; no nos lo merecíamos porque trabajamos duro para disfrutar algún momento glorioso. Pero, al final de ese capítulo estábamos donde aspirábamos, Los Poetas de Juana Díaz eran los campeones del béisbol aficionado.
 
Es significativo señalar que entre Rogelio Negrón y Tony Cruz ganaron la friolera de cuarenta y tres partidos durante el torneo.
 
Tuvimos el privilegio de representar a Puerto Rico en el torneo de la Copa Schaeffer en Nueva York donde sólo se pudo celebrar un desafío por problemas de la lluvia, y donde perdimos 1 x 0 frente a un lanzador norteamericano que dos años más tarde estaría lanzando para los Gigantes de San Francisco.

Y durante la temporada de 1978 lo volvimos a lograr, obteniendo nuestro Sexto Campeonato Estatal al vencer al Bayamón de Talí Maldonado y Motora Feliciano en el parque de Guaynabo más o menos con el mismo grupo de jugadores del año 1976, pero con inclusiones significativas como Ricky Torres, Papo Rodríguez, el retorno de Johnny Martínez, Kikín Renovales, y Julio Martínez que sumado al reglamento del Torneo aprobado en la Federación de que los campeones seccionales podían reforzarse con tres peloteros de su misma sección, nos convirtió en un equipo sumamente poderoso. Juana Díaz se reforzó con Peggy Mercado, Mariano Quiñones, y Cabú Alfonso dándole aún mayor profundidad al equipo.
 
Ese año nos tocó representar a Puerto Rico en un torneo de amistad en La Habana, Cuba donde nuestros peloteros se comportaron a gran altura y fueron dignos representantes del otrora Team Jacaguas. Después de pernoctar en el piso del aeropuerto esperando el avión de Cubana de Aviación durante aproximadamente 17 horas finalmente llegamos a Cuba cerca de las cinco de la tarde donde nos esperaba un estadio repleto de público con aproximadamente 30,000 personas. Después de zapatearnos del cansancio y apelar al espíritu deportivo de nuestros muchachos, accedimos competir un par de horas más tarde; al final de nueve entradas ganó Cuba 1 x 0. Pero, fue nuestra mayor victoria que aquel público Cubano pudo apreciar el esfuerzo y el sacrificio de nuestros muchachos con uno de los aplausos más impactantes que jamás pueda olvidar. Perdimos los cinco juegos de la serie donde el marcador más abierto fue de 4 x 3.

Durante la temporada de 1979 volvimos por lo nuestro, estuvimos ganando el sexto partido 5 x 3 frente a Manatí en el parque Montaner hasta la séptima entrada cuando nos batearon con libertad y finalmente perdimos el juego y la posibilidad de nuestro séptimo campeonato 6 x 5, obteniendo así el título de sub-campeones estatales. Con este sub-campeonato de 1979, una década de grandes triunfos, termina la era del Eterno Apoderado, Don Radamés Torres y surge la figura joven y dinámica del Dr. Armando Muñoz quien viajó con nosotros al país cubano como médico de nuestra delegación durante la temporada anterior.
 
Entendiendo que el proyecto que inicialmente se había planificado para diez años había sido un rotundo éxito
-dos campeonatos estatales,
-un sub-campeonato estatal, y
-cinco campeonatos seccionales